Cerebrando la felicidad (extracto del capítulo del ebook #NACEelNuevoManager)

In todas, _Economia, _Educación, _Negocios, _Neurociencia by Martín TetazLeave a Comment

Cerebrandola Felicidad

Por

Martín Tetaz

Director Asociado de Alta Gerencia Argentina

 

Participación de Oscar Malfitano Cayuela

CEO Fundador de Alta Gerencia Internacional

 

 

Emociones y felicidad

Feliz es la persona que se siente plenamente satisfecho por gozar de todo lo que desea o por disfrutar de algo bueno; que implica o conlleva felicidad

La felicidad es una emoción que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada. La felicidad suele ir acompañada de una condición interna o subjetiva de satisfacción y alegría; algunos psicólogos han tratado de caracterizar el grado de felicidad mediante diversos tests, y han llegado a definir la felicidad como una medida de bienestar subjetivo (auto percibido) que influye en las actitudes y el comportamiento de las personas.

Las personas que tienen un alto grado de felicidad muestran generalmente un enfoque positivo, al mismo tiempo que se sienten motivadas a conquistar nuevas desafíos y metas

 

La curva de la felicidad

La paradoja de Richard Easterlin es un concepto empleado en la economía de la felicidad, que pone en cuestión o crítica la teoría tradicional económica que afirma que cuanto mayor sea el nivel de ingresos de una persona, mayor será su nivel de felicidad, porque tiene una mayor tendencia a afirmar que es más feliz.

Sin embargo, cuando se comparan los resultados de varios países, el nivel medio de felicidad que los sujetos dicen poseer no varía apenas, al menos en los países en los que las necesidades básicas están cubiertas en la mayor parte de la población.

 

De manera similar, aunque los ingresos por persona han aumentado de manera significativa en los Estados Unidos entre 1946 y 1970, el nivel de felicidad declarado por los ciudadanos no ha mostrado una tendencia de cambio homogénea, manteniéndose hasta 1960 y decreciendo entre 1960 y 1970.

En lo que respecta a las políticas gubernamentales, esta teoría sugiere que, una vez que las necesidades primarias están cubiertas, las medidas políticas deberían centrarse en aumentar la satisfacción de las personas, actuando sobre la Felicidad Interna Bruta, y no en el crecimiento económico, medido por el Producto Interno Bruto.

Investigaciones recientes utilizan diferentes formas de medir la felicidad, incluyendo medidas biológicas, y los resultados han mostrado patrones similares.

Estas investigaciones tratan de ofrecer más valores de felicidad que las propias declaraciones de los sujetos implicados.

 

Bienestar Emocional – Estar bien

 

La “paradoja de Easterlin” fue comprobada en estudios a nivel “macro” y “micro”

Países como EE.UU. y Japón, donde el PBI se va multiplicando y la curva de felicidad permanece chata

Con muestras de gente que sufre un shock externo potente –gana la lotería o queda hemipléjica – y modifica su felicidad en el corto plazo, pero luego vuelve a su nivel promedio de bienestar emocional

 

La “neuroeconomía” permitió incorporar estudios de resonancia magnética que identifican la intensidad con la que reaccionan partes del cerebro vinculadas a las emociones placenteras

Por lo tanto eliminan los “sesgos” de las encuestas, donde las personas pueden mentir u ocultar parte de la verdad cuando se les pregunta “Cuán felices son, de 1 al 5”

 

El felizómetro y el género

Los últimos estudios de economía de la felicidad  indican que,  en promedio, se muestran más contentas las mujeres que los hombres.

Hasta el momento, el género femenino en el ámbito laboral es más feliz en relación a sus compañeras/os de trabajo, mientras que el género masculino se siente feliz en relación al tipo de tarea que realiza.

Estudios recientes, también han medido que son más felices quienes:

  • Tienen muchos amigos,
  • Viven con una pareja estable,
  • Gozan de buena salud,
  • Hacen el amor al menos una vez por semana
  • Dedican tiempo a actividades solidarias

 

La felicidad es contagiosa, demostró el economista Daniel Gilbert en Hartad, su “ciclo de vida” tiene forma de “U”,  es alta en la infancia y en la juventud, baja en la edad mediana y vuelve a subir en la madurez.

 

Para matizar por favor, escuchar este clásico: “La felicidad” de Palito Ortega.

https://www.youtube.com/watch?v=Ivu9LBIHoh8

La Selección Argentina en el año 2014 perdió la final con Alemania, en el momento del silbato final, los gestos adustos de sus jugadores expresaban los sentimientos de ira y tristeza.

La impotencia de haber perdido, había calado hondo en la profundidad de cada uno de los jugadores y de todo el país.

Sin embargo, a los pocos minutos, la emoción de tristeza e ira se transformó en la razón de la alegría.

Porque ser segundos en un Campeonato Mundial de fútbol, es una alegría o una tristeza según la percepción de cada persona y también esa emoción puede representar ira o felicidad.

Jarabe de Palo, nos recuerda que depende, todo depende de las percepciones de cada uno, todo depende.

 

Del fracaso a la gloria del subcampeón.

 

 

 

 

Pero, entonces; ¿De qué depende la felicidad?

La felicidad se construye desde adentro hacia fuera y se percibe desde afuera; la experiencia que concentra los recuerdos en la memoria episódica es la que contribuye a la construcción de ella.

Explicar con palabras qué es la felicidad, es solo, hacer actuar a la memoria semántica, ella, generalmente, no es acompañada por las emociones, aunque con ella, expresemos sentimientos metafóricamente hablando.

No importa cuanto dinero tengas sino como lo gastas, es el cómo y para qué lo gastas el que te hará feliz.

El dinero es una metáfora del tiempo: la variable mas importante para ser felices es como lo usamos

 

Ranking de los países más felices

 

 

Generosidad una clave de la Felicidad

¿Que pueden hacer los gobiernos para aumentar la felicidad?

  • Primero eliminar la pobreza y el desempleo
  • Estar más tiempo con los seres queridos
  • Reducir la jornada laboral nos haría muchos mas felices
  • Ampliar el Impuesto al consumo presuntuoso: el balance competitivo

 

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