Inmortalidad

In todas, _Digital, _Innovacion, _Tecnología by Santiago EliaLeave a Comment

Hace muchos años tengo hecha una apuesta con un amigo de que voy a vivir 110 años. Ni recuerdo porqué apostamos eso, ni cuál es el premio si gano.

Al momento de hacer la apuesta, tenía una ventaja genética. 3 de mis 4 abuelos vivieron pasados los 90 años, lo cual me dejaba muy cerca de la meta. Hace unos 3 años, mi viejo falleció a los 67. Lo cual hace que la genética no esté de mi lado tanto como yo lo creía.

Casi doy por perdida la apuesta, pero ayer releyendo a Cortázar, recordé que si bien mi genética puede no estar de mi lado, la tecnología y innovación si lo están. En este punto me imagino se están preguntando que tiene que ver Cortázar con que yo pueda vivir 110 años, no?

La respuesta es sencilla y está en el título del maravilloso cuento Axolotl (que si no lo leyeron, dejen de leer esto en este momento y vayan a leerlo). El Axolotl tiene una peculiaridad, se recrea a si mismo:

Si bien nosotros no tenemos esa capacidad, la tecnología de impresión 3D está permitiendo realizar las primeras pruebas de impresión de órganos, algo que le hubiera venido muy bien a mi viejo.

Pero como esto solo no es suficiente para convencer a mi amigo de que voy a ganar la apuesta (y tratar de cobrar el premio por adelantado), estuve buscando más información. La fundación Matusalén (Methuselah en inglés) otorga un premio a aquel que pueda extender la vida de un ratón lo máximo posible usando este tipo de nuevas tecnologías y avances científicos (los ratones son genéticamente muy parecidos a los humanos, en algunos casos hay humanos muy ratas, pero ese es otro tema). Un ratón vive en promedio entre un año y medio y dos. El record de este premio hoy está en casi 5 años (más del doble). Esto me deja muy tranquilamente por arriba de los 110 años, solo espero que los avances también se vean reflejados en la pastillita azul, así no son tan aburridos esos años.

Pueden ver los datos acá: http://en.wikipedia.org/wiki/Methuselah_Foundation

Si la Ley de Moore se cumple y estos avances son exponenciales en el tiempo, voy a tener la suerte de sacarme una foto con mis tataranietos. Sino, tendré que hacer como Dickens y lograr que alguien me construya un monumento.

dickens.jppg
Nota: Charles Dickens’ Great Great Great Grandchildren Take A Selfie With The Novelist’s New Statue

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